El coaching es un proceso de
mediación en donde el coach ayuda a el coachee (la persona que pide ayuda) a
desarrollar al máximo su potencial en cualquier ámbito de la vida, amigos,
escuela, familiar, personal, etc. Este proceso es entre dos personas y consta
de cuatro fases principales que mencionaré a continuación.
1. Definición
del problema.
El primer paso consiste en
definir el problema, es decir, que el coachee de la explicación de lo que busca
solucionar. Se hace una breve interrogación que consiste en descubrir cuál es
la naturaleza del problema.
2. Análisis de la petición.
El coaching es un proceso de
pares, existe confianza entre coach y coachee donde el coach es el mediador que
ayuda al a solucionar su problema. Se conoce y se sabe cual es la petición y la
definición del problema y ahora se puede empezar a trabajar a lo largo del
proceso del coaching.
3. Establecimiento de contrato
Es en esta etapa cuando los dos
agentes del proceso se ponen de acuerdo en los puntos y las reglas o
implicaciones que va a llevar a cabo la solución del problema. El análisis
transaccional distingue tres tipos de contratos: contrato de negocios, contrato
relacional y contrato secreto. (Angel, p. 92).
4.
Exploración resolutoria.
Durante esta fase el coach
plantea nuevas perspectivas para comenzar a accionar y hacer que el coachee empiece a enfrentar el
problema principal tomando en cuenta todo el análisis que han hecho los dos
juntos. Es en esta fase donde el coach motiva al coachee y lo hace ver que
puede desarrollar al máximo su potencial.
Referencia.
Angel, P. (2007). Estructura del
coaching. En Guía práctica del coaching (pp.
85-94). Barcelona: Paidós.



