lunes, 26 de septiembre de 2016

Estrategias de tutorías

Para mí, una tutoría es cuando una persona que tiene mayor conocimiento acerca de un tema le enseña a otra lo que le hace falta de una manera interactiva y creativa, con tiempos específicos y momentos planeados.

En esta actividad, busqué estrategias de tutorías diferentes y explicaré de que se tratan, cual es su objetivo y porqué me parecen interesantes.

Estrategia 1.

PELICULA: AKEELAH AND THE BEE


  • En esta película un maestro que es muy estricto y firme le ayuda a una niña a deletrear diferentes palabras, a conocer trucos, tener nuevas ideas para memorizar, etc. para poder ganar el campeonato de deletreo.
  • El maestro utiliza distintas tácticas como: encontrarle ritmo a una palabra, saltar la cuerda mientras deletreas, dividir la palabra en dos para que no te parezca tan larga y dividirlas por sus significados.
  • Todo lo anterior lo va haciendo conforme vea que la niña va avanzando y entendiendo.
Estrategia 2. 

PROYECTO DE INTERVENCIÓN EDUCATIVA PARA UN NIÑO CON TDAH

  • La UNESCO propuso un plan para ayudar en las aulas educativas a los niños con TDAH.
  • Su primer paso es conocer al niño por medio de entrevistas a los padres y observación.
  • Después elaboraron un plan en donde se trabaja con el niño algunas cosas en el aula y otras en casa con los padres.
  • De acuerdo a su desempeño el niño va obteniendo premios.
  • Se trabaja con un persona capacitada.
  • Se hace evaluación para ver como va progresando el niño.
Fuente:


domingo, 4 de septiembre de 2016

¡A practicar!

En la clase de mediación del aprendizaje, la maestra nos dio una actividad impresa para que la aplicáramos a un niño de 10 a 13 años. En mi caso, se lo aplique a una amiga que vive conmigo, Gema, que tiene 19 años.

Lo primero que hice fue pedirle que participará en mi actividad, después le pedí que si la podíamos hacer en la mesa de estudios del área común en la casa y que llevara su lápiz. Leí las instrucciones de la actividad y pensé en como se las podía explicar a ella.

Cuando nos reunimos le dije: "Gema, vas a leer las instrucciones y tratar de llevar a cabo la actividad, si te atoras dime y te ayudo". A continuación ella se puso a leer y resolver. No parecía atorarse en nada y la actividad parecía ser muy fácil. A los 5 minutos me dijo que había terminado y cuando vi su actividad me di cuenta que le faltaba un punto de la instrucción, así que le dije que volviera a leer con calma y pusiera lo que le faltaba. Tardo como 3 minutos más en terminar y me la entrego.

Creo que fui a una mediadora tranquila y supe como explicar la actividad para que ella la hiciera con gusto y con facilidad. Si la actividad se la hubiera hecho a una persona de 10 o 13 años estoy segura hubiera salido diferente o la interacción pudo haber sido más frecuente.

Es bueno realizar actividades así porque te permites conocer la actividad desde su planeación hasta su salida y más que nada te puedes dar cuenta de tus capacidades como mediador.